Mantilla

MANTILLA Y PEINETA

Situadas detrás de la imagen de la Virgen de las Angustias acompañan la procesión un grupo de mujeres vestidas de mantilla y peineta. Vestir la mantilla un Viernes Santo es una señal de duelo, respeto y luto por la muerte de Nuestro Señor.

novias-mantilla-04-a

VESTIDO:

El vestido. Debe ser negro y nunca entero de encaje. Lo ideal es usar vestidos de terciopelo, creps o muarés con manga francesa o manga larga.

PEINETA Y PEINADO:

La peineta, principal complemento de la mantilla, tiene su origen en los tocados femeninos íberos, concretamente en las diademas y tiaras; aunque su uso se remonta al siglo XIX, con el fin de elevar la mantilla.

Las peinetas originales, de carey o concha, se han sustituido por materiales sintéticos como el celuloide.  (Las de carey se siguen fabricando sólo por encargo, ya que su precio, debido a su escasez, es muy elevado).

Para sujetar la peineta, el pelo se debe llevar recogido en un moño (cuanto más ancho mejor) nunca el pelo suelto, ni caracoles. También podéis introducir unos peinecillos de carey al contrario para que las púas de la peina se sujeten con la de los peinecillos y el moño.

LA MANTILLA

La mantilla puede ser: de blonda, chantilly o de tul.

Blonda: Tipo de encaje de seda, que se caracteriza por la utilización de grandes motivos, sobre todo florales, que se realizan en seda más brillante que el resto de la mantilla, realizada en seda mate. la característica más peculiar son las ondulaciones de sus bordes, denominados  "puntas de castañuelas" por su similitud con éstas.

Chantilly: El tejido, proveniente de esta ciudad francesa, es más ligero. Está bordado con diversos motivos.

Tul:  Es un tejido delgado y transparente, de seda, hilo o algodón.  Suelen utilizarse a modo de imitación de las mantillas de blonda y chantilly, mas conocidas como mantillas de encaje.