Leyenda

Cuentan que , de antiguo, sobre los años 80, cuando trasladaron al colegio Marista a los altos del Pinarillo, se llevaron al Cristo con la Cruz a Cuestas, quién pasó: de encontrarse en todo el bullicio de la ciudad a ubicarse en un altozano desde el que dominaba los valles del Clamores y Eresma en una extensión considerable.

Una vez finalizado el crudo invierno castellano, y desde su envidiable observatorio, comenzó a preguntarse la razón por la que; mientras que otras cofradías afinaban sus instrumentos musicales, los chicos de Ademar no conseguían

Quien no conozca la procesión de ADEMAR del Jueves Santo, se verá perdido en el recorrido que vamos a hacer, pero quién la conozca, se sorprenderá, como a mí me ha ocurrido, porque aún mirando el entorno, hasta que no llega la noche del jueves, no se ve la realidad del recorrido que efectuamos.

Yo tenía mis dudas sobre algo que presumía, pero mientras esperaba el inició de la procesión y mirando desde la explanada de los Maristas hacia el Socorro, en el silencio del gentío, tras el saludo a mi buen Agapito me lo explicó:

Mi querido amigo “soplagaitas”:

    Me asombra que solicites las segundas conversaciones del Cristo/Agapito, cuando sabes muy bien que los dos hemos estado presentes y siguiendo con atención la entrevista que han mantenido estos años, y aún cuando nos comprometimos a mantener el secreto, creo que los principales afectados tienen derecho a conocerlas; ahora bien dejando bien claro que esto que os voy a relatar no debe salir de nuestro ámbito.